Hace mucho tiempo… XX

Hace 30 años…

… finalizaba la publicación de Marvel Star Wars.

De entre todos los Clásicos, la serie regular de Marvel es la más reconocible, duradera y recordada. Su número 1, adaptación del principio del Episodio IV, fue el primer cómic de Star Wars jamás publicado, y el más reeditado. Su nº 7 fue la primera publicación del Universo Expandido propiamente dicho (junto al nº 1 de la revista Pizzazz, del mismo mes). Durante años fue una de las cabeceras principales de Marvel, salvando a la Casa de las Ideas de la bancarrota. Con el nº 45 empezó a narrar historias después del Episodio V — en mi opinión, el auge en la calidad y continuidad de estas historias. En el nº 81, atrás queda el Episodio VI y empiezan las aventuras totalmente nuevas de los Héroes de Yavin.

Si habéis leído esta columna antes, sabréis que Marvel Star Wars tenía los días contados. En 1986 todos los otros cómics y prosa habían detenido su publicación, con la única excepción de los cómics que acompañaban a las series Ewoks Droids (que tampoco iban a durar mucho). Nuestro Clásico favorito, pues, habiendo cruzado la barrera de los 100 números un año atrás, llegaba a su recta final.

Al frente del cómic tenemos a la genial Mary Jo Duffy, que había cogido el relevo de la serie de David Michelinie en 1983. Aunque las aventuras de Michelinie son mis favoritas, Duffy no es menos importante, pues escribió la friolera de 33 cómics de SW para Marvel (sólo Archie Goodwin escribió más Clásicos). Mary Jo Duffy se preocupó más que nadie por la continuidad, recuperando elementos de etapas anteriores, y creando tramas que se alargaban a lo largo de numerosos números. La última veintena de números de la serie, dibujados la mayoría por Cynthia Martin, narran una gran historia que hoy conocemos como la Guerra Nagai-Tof, caracterizada por la invasión de dos nuevas razas extragalácticas, la presencia de Lumiya como la antagonista principal, dibujo de líneas limpias y claras, y guión menos “pared de texto” y más ligeros.

1986. Con fecha de publicación de septiembre pero a la venta desde junio, cosas del mundo del cómic, se publicaba el número 107 de la serie, Ahora todos juntos, el gran final. Es un número extremadamente curioso, en el que damos un pequeño salto temporal desde el 106 y vemos a unos Héroes de Yavin algo más experimentados en la guerra. Luke Skywalker, con un curiosísimo aspecto que incluye no haberse cortado el pelo en varios meses, lidera la lucha de la Alianza de los Planetas Libres. Lo acompañan Han y Leia en tierra, Lando y Chewie en el Halcón, y Wedge con el Escuadrón Pícaro… Pero también un montón de personajes de años atrás que Mary Jo Duffy había convertido en regulares: el simpático conejillo telépata Plif (primera aparición: MSW nº 55); Fenn Shysa, guerrero mandaloriano (nº 68); Dani, de la banda de Rik Duel (nº 70); Rahulh y sus sensuales amigos zeltrones (nº 95); Bey, amigo de la infancia de Han (nº 99); y Cuchillo y Den Siva de los invasores nagai (nº 91), antiguos aliados imperiales. En el bando opuesto, liderando las fuerzas imperiales y a los invasores tof, Lumiya, Dama Oscura de los Sith, cuya primera aparición como tal fue en el nº 88, aunque la vimos como Shira Brie en los números 56 a 63.

En fin, huelga decir que con todas sus rarezas, y pese a ser un final un poco abrupto a las tramas de Mary Jo Duffy, es un número genial que hace las delicias de cualquier fan. Ahora todos juntos se sitúa un año después del Episodio VI, con la Alianza de los Planetas Libres obteniendo una paz duradera para la galaxia con la derrota de los tof, el Imperioy  los Sith. Un final feliz que después otras obras ahora de Leyendas convertirían en el inicio de la Nueva República, abriendo las puertas a décadas de nuevas historias con las que continuar la saga.

Sí, el rubio es Luke Skywalker en Marvel Star Wars 107. Una rareza más de las docenas que pueblan la serie, pero no deja de tener su encanto.

Hace 20 años…

… comenzaba Relatos de los Jedi: La Edad Dorada de los Sith.

Entre 1993 y 1995, el principal cómic de Star Wars había sido Relatos de los Jedi, del que ya hemos hablado antes en esta sección. A lo largo de numerosos arcos, el cómic había ido cubriendo la Gran Guerra Sith, 4000 años antes de la Trilogía Original; el épico conflicto que surgió cuando Exar Kun y Ulic Qel-Droma reformaron a los Sith y, junto a los cruzados mandalorianos, invadieron la galaxia; una aventura épica protagonizada por Jedi como Nomi Sunrider, Arca Jeth, Cay Qel-Droma y Tott Doneeta.

En 1996, sorprendentemente, Relatos de los Jedi publicó el primero de dos arcos que se situarían un milenio antes de la Gran Guerra Sith, en un conflicto llamado la Gran Guerra Hiperespacial, que narraría la primera guerra entre los Jedi y la República contra el imperio de los Sith. Para ello, Kevin J. Anderson utiliza el punto de vista del joven aprendiz Jedi Odan-Urr, presente en la Gran Guerra Sith como un anciano maestro; y el de dos jóvenes exploradores, los hermanos Gav y Jori Daragon.

Korriban había visto la luz a finales de 1994 en Relatos de los Jedi, pero es en La Edad Dorada de los Sith donde cobra importancia como el mundo trono Sith. Los hermanos Daragon llegan accidentalmente a Korriban y en un abrir y cerrar de ojos se encuentran atrapados en el “juego de tronos” de Naga Sadow y su rival Ludo Kresh para ocupar la regencia del ahora fallecido Marka Ragnos. Un conflicto que pronto se extenderá al resto de Mundos Sith, y finalmente llevará al primer gran choque de la historia entre Jedi y Sith.

Durante dos décadas, Relatos de los Jedi: La Edad Dorada de los Sith permanecería como la historia más antigua del Universo Expandido, hasta la llegada de El amanecer de los Jedi. Pero algo curioso es que jamás se nos llegó a mostrar el conflicto que La Edad Dorada menciona de pasada en el que unos Jedi Oscuros acaban exiliados en Ziost (otro de los mundos Sith); dominan a la especie local, los sith; y se convierten en los primeros Señores Oscuros de los Sith. Otras fuentes han ido ampliando información y hemos ido conociendo más a esos primeros cinco Sith, los Exiliados, los Jen’jidai: la sanadora XoXaan (cuyo holocrón es muy relevante en Legado), el hechicero Remulus Dreypa (que aparece en La Tribu Perdida de los Sith: Espiral), el manipulador Karness Muur (cuyo talismán es el foco del “crossover” Vector), la alquimista Sorzus Syn (una de las autoras de El Libro de los Sith), y su líder, el poderoso Ajunta Pall (cuyo fantasma hace acto de presencia en Caballeros de la Antigua República). En otra ocasión hablaremos más de ellos

Los cinco fundadores de los Sith me darían para un artículo enterio. Que alguien me lo recuerde.

Hace 10 años…

… la saga de El último de los Jedi llegaba a su ecuador.

Por diversos motivos, El último de los Jedi no es tan conocida como las otras dos series de libros juveniles de Jude Watson, Aprendiz de JediBúsqueda Jedi (Jedi Quest): se publicó después del Episodio III, y no en medio de la Nueva Trilogía, con el marketing que eso implicaba;  al contrario que Aprendiz no se tradujo a español; y su protagonista es el Jedi fallido Ferus Olin, y no Qui-Gon, Obi-Wan ni Anakin.

Sin embargo, no sólo es una buena serie cuya calidad está a la altura de las otras dos, sino que tiene muy interesantes conexiones con esas series anteriores y con el resto del universo.

Para empezar, el propio Ferus Olin procede de Búsqueda Jedi, donde ejercitaba el rol de rival de Anakin Skywalker en sus días como Padawan, aunque había abandonado la Orden Jedi al final de dicha saga, poco antes de las Guerras Clon, sintiéndose responsable por la muerte de una compañera Padawan. Y más adelante aparecería, ya como adulto, en los libros juveniles Rebel Force, donde conoce a los Héroes de Yavin.

Uno de los compañeros de Ferus en los primeros libros (y de forma más indirecta después) no es otro que Obi-Wan Kenobi, que se ve obligado a abandonar Tatooine por única vez para ayudar a Olin, instado por el fantasma de Qui-Gon.

Ferus también recibe la ayuda de Dexter Jettster de El ataque de los clones, y sus compañeros enemigos del Imperio, los Borrados; y de algunos otros Jedi supervivientes. En Muerte en Naboo, Ferus visita Naboo, donde vemos el estado del planeta bajo dominio imperial, y descubrimos más sobre la familia de Padmé. En Maestro del engaño, visita Alderaan y conoce a Bail Organa y a la pequeña Leia, a quienes servirá más adelante.

Finalmente, entre los enemigos a los que Ferus se ve obliado a enfrentarse se cuentan Boba Fett, Inquisidores (los originales), la científica Jenna Zan Arbor (a quien Qui-Gon y Obi-Wan ya se habían enfrentado en Aprendiz de Jedi, y Obi-Wan y Anakin, en Búsqueda Jedi), el mismísimo emperador Palpatine… y, por supuesto, su antiguo rival: Anakin Skywalker, ahora convertido en Darth Vader.

Como dato casi irrelevante pero que no me cansa mencionar: las portadas japonesas son infinitamente superiores.

No me canso de decirlo: Las portadas japonesas de los libros de SW son infinitamente superiores.

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